
Aunque gracias a los invernaderos ahora tenemos berenjenas todo el año, aún nos quedan matas de esta generosa planta en nuestros huertos. La berenjena es buena contra el colesterol, el reuma y un montón de cosas más y, además, se presta a multitud de posibilidades culinarias. En esta ocasión vamos a hacerlas rellenas. Es un plato, como la mayor parte de las recetas que os traigo aquí, muy fácil de preparar y muy económico. Yo he calculado que, para 4 personas, puede salir por unos 6 €. Así que, si te ha tocado la parte mala de la crisis… aquí tienes una solución para un día. ¡Ah!, por cierto. Si sabéis aprovechar las "sobras" del relleno, os servirá perfectamente para preparar una pizza. ¡Fantástico!, ¿no?. Vamos a la faena.
Necesitamos, para 4 personas: 6 berenjenas mediana -las grandes suelen tener la pulpa, piel y pepitas más duras-; ¾ de kg de carne recién picada, mitad de cerdo y mitad ternera; poquito de orégano; aceite de oliva denominación de origen Sierra de Cádiz comprado en la Alacena.net -sino no os sale el plato-; una cebolla; un vaso de tomate frito, a ser posible casero; un poco de queso para rallar; 3-4 dientes de ajo y 2 copitas de oloroso.
Preparación.
Cortamos las berenjenas por la mitad y las metemos en una cazuela con agua y sal y a fuego lento durante unos 10-15 minutos. Lo suficiente para que se ablande la pulpa. Seguidamente las dejamos escurrir con mucho cuidado y que se enfrien. Mientras, habremos rallado la cebolla -para que los niños no la encuentren después y nos den la lata- y picado mucho los ajos. Ponemos la sartén en el fuego con una cuchara de aceite y sofreímos un poquito el ajo y la cebolla. Inmediatamente le echamos la carne ya sazonada y con un tenedor la vamos desligando, que quede suelta. A los 3 ó 4 minutos, los olores nos habrán despertado el instinto depredador y entonces…cogemos el queso, cortamos un trocito, sacamos el oloroso y nos damos un breve e íntimo homenaje. Ya reconfortadas, rayamos el queso que nos queda y lo reservamos, mientras que la copa de oloroso se la endiñamos a la carne picada, removiendo muy suavemente. Ahora le echamos unas pizcas de orégano, seguimos a fuego lento removiendo de vez en cuando y terminamos por volcar nuestro vaso de tomate frito a la sartén de la carne. Dejamos que se espese ligue todo muy bien y reservamos un ratito.
Las berenjenas tienen que estar ya frías. Con una cucharilla le vamos retirando la pulpa. Con cariño y sin profundizar a tope. La pulpa la "chafaremos" con un tenedor y… la echamos a la sartén con la carne picada. Recalentamos un poquito para que todo se ligue bien y al ratito, cuando se hayan disuelto y mezclado los sabores, apartamos y dejamos enfriar un poco.
Es el momento de poner las berenjenas en una bandeja de horno. Con cuidado iremos rellenándolas de nuestra fantástica base de carne.¡Que bonitas quedan cuando, además, las espolvoreamos con el queso rallado!. Habremos precalentado el horno y seguidamente, bandeja adentro. En diez minutos, nuestras berenjenas estarán para comerse. ATENCIÓN, nos habrá sobrado un poco-bastante de relleno. Lo guardamos en un tuper en la nevera para la noche siguiente, que será cuando la utilicemos para prepararnos una exquisita pizza. Hasta el mes que viene. ¡Reíros mucho y que consigáis ser felices!. Espero que os guste.