
Domingo 7
MÁSCARAS. Dir. Esteve Riambau y Elisabet Cabeza (España, 2009) 95´
Para todos los públicos
Intérpretes: Josep María Pou, Calixto Bieito, Richard France, Jaume Ulled.
Máscaras es el feliz encuentro entre dos pasiones, casi dos obsesiones; o mejor dicho, entre dos oficios llevados casi hasta la obsesión. Por una parte, y de manera preferente, se trata del oficio de actor; y en el panorama español quién mejor que Josep Mª Pou para encarnar al actor por excelencia. De la otra parte, Elisabet Cabeza como mediadora y un crítico e historiador cinematográfico, Riambau, que ha dedicado muchos años, investigaciones y publicaciones a la figura de Orson Welles. A partir de ahí se inicia un apasionante proceso a través del cual el actor Pou va construyendo su personaje, es decir, su Welles; Máscaras será el testimonio de ese proceso y alguna cosa más.

Domingo 14
STILL WALKING
Dir. Hirokazu Kore-eda (Japón, 2008) 108´. No recomendada a menores de 7 años.
Dirección y Guión: Hirokazu Kore-eda.
Intérpretes: Hiroshi Abe, Yui Natsukawa, You, Kazuya Takahashi.
La película transcurre en un día de verano en el que unos hijos ya adultos visitan a sus ancianos padres, que han vivido durante décadas en la residencia familiar. El hijo y la hija vuelven, junto con sus respectivas familias, para una reunión inusual con el fin de conmemorar la trágica muerte del hijo mayor, que se ahogó por accidente quince años atrás. Aunque la casa y el menú de la madre apenas hayan variado con el paso de los años, se aprecian ligeros cambios en cada uno de los miembros de la familia. Se trata de la típica familia en la que el amor ha de convivir con resentimientos y secretos.

Domingo 21
Tres Días con la Familia Dir. Mar Coll (España, 2009) 86´ . No recomendada a menores de 7 años.
Intérpretes: Nausicaa Bonnín, Eduard Fernández, Philippine Leroy-Beaulieu, Francesc Orella.
Léa (Nausicaa Bonnín) debe viajar súbitamente a Girona, donde su abuelo paterno acaba de fallecer. Allí le espera su familia, a la que prácticamente no ha visto desde que se marchó al extranjero. La muerte del patriarca de los Vich i Carbó es la excusa perfecta para forzar la convivencia entre sus descendientes. Los tres días que dura el velatorio, la misa y el entierro, son un buen momento para observar ese juego de apariencias de una burguesía conservadora en la que todos los problemas son evidentes pero nunca explícitos.